La luz tiene un impacto profundo en nuestro estado de ánimo y productividad. Aquí algunos aspectos clave:

- Luz natural para el bienestar: La exposición a la luz del día estimula la producción de serotonina, mejorando el ánimo y reduciendo el estrés.
- Iluminación fría para concentración: Las luces blancas frías (5000K-6500K) favorecen la alerta y la eficiencia, ideales para espacios de trabajo y estudio.
- Luz cálida para la relajación: En áreas de descanso, como dormitorios o salas, la luz cálida (2700K-3000K) ayuda a reducir la tensión y promueve la calma.
- Evita ambientes mal iluminados: La falta de luz adecuada puede causar fatiga, somnolencia y afectar la motivación.
- Adapta la luz al ciclo del día: Usar iluminación regulable permite ajustar la intensidad según la hora, creando transiciones suaves entre trabajo y descanso.
Crear ambientes con la luz adecuada mejora nuestro bienestar emocional y nos mantiene más enfocados durante la jornada y lo puedes lograr con las luminarias correctas para esta tarea, aquellas que sean dimeables y personalizables en temperatura de color.

