El equilibrio entre luz natural y artificial tiene un gran impacto en nuestro bienestar. Aquí algunos consejos para combinar ambas y mejorar la calidad de vida en casa:
- Aprovecha la luz natural siempre que puedas: La luz del sol ayuda a regular nuestro ritmo circadiano, mejorando el estado de ánimo y la energía. Mantén tus ventanas despejadas y, si es posible, organiza tus espacios de trabajo y descanso cerca de la luz natural.
- Usa luz artificial adecuada al momento del día: Por la mañana y tarde, una luz blanca y brillante puede ayudarte a mantener la productividad y alerta. En cambio, por la noche, opta por una iluminación cálida y suave que promueva la relajación.
- Crea una iluminación por capas: Mezcla luz ambiental, de tarea y decorativa para cubrir tus necesidades en cada espacio. Esto te permite ajustar la luz según la actividad: ya sea trabajar, leer o descansar, cada situación tiene su luz ideal.

- Evita los contrastes excesivos: Al combinar luz natural y artificial, procura evitar grandes diferencias de intensidad. Las transiciones suaves entre las dos luces son más cómodas para la vista y ayudan a evitar el cansancio visual.
- Utiliza luminarias empotradas, ya que son fáciles de instalar, se integran perfectamente en cualquier sistema constructivo, optimizando el espacio y ofreciendo un acabado limpio, moderno y sin sombras. Su eficiencia energética permite ahorrar consumo de energía, mientras que su diseño retrofit agiliza la actualización sin necesidad de grandes reformas.
Al equilibrar estos dos tipos de luz, puedes crear un ambiente armonioso que favorezca tanto la productividad como el descanso, optimizando así tu bienestar en casa.

